Last.fm, la red social de la música

Posted on 6 febrero, 2013 por

0


En 2002 Last.fm empezó a funcionar, tras haber sido fusionado con su proyecto hermano Audioscrobber. Esta página se podría definir como una red social de la música, porque esa es la base de su funcionamiento. Lastfm podría considerarse uno de los portales de internet donde más información se puede encontrar a cerca de música y donde se podrá descubrir nueva música de forma muy sencilla. Esto es debido a diferentes razones que se van a ver a continuación.

Last.fm es gratuito y permite a los usuarios crearse unas cuentas personalizadas y podrá obtener información de lo que escucha de forma ordenada y estadística. En primer lugar Lastfm utiliza el sistema Scrobbling que permite reunir toda la información relacionada con la música que el usuario escucha (en su pc o ipod), siempre y cuando esté en su gran base de datos. Este sistema requiere de la descarga de una aplicación que identificará toda la música reproducida (usando Winamp, Windows Media Player, Vlcplayer, etc). De esta forma el usuario encontrará su información ordenada de la siguiente forma: temas escuchados recientemente, colección (donde aparecerá todo lo que ha escuchado), artistas más escuchados (información estadística sobre cuántas veces se ha escuchado cada grupo) y temas más escuchados (información estadística sobre los temas más escuchados). Además, toda esta información puede ser editada por el usuario, para eliminar, mostrar o incluso incluir artistas a la colección aunque no hayan sido escuchados.

Como he dicho anteriormente Last.fm funciona como una red social de la música. En este caso, todos los usuarios que están en Last.fm pueden conectarse y compartir música o comentarios. Esta opción funciona con la propia información que Last.fm ha ido recopilando sobre lo que escucha cada usuario. De esta forma, comparando a dos usuarios, el sistema permite que se vea la compatibilidad de acuerdo a cuántos grupos escuchan en común. También hace recomendaciones basadas en lo que los usuarios relacionados contigo escuchan, así como recomendaciones basadas en tu propio scrobbling, es decir en tu “recuento de temas escuchados”. Hay que tener en cuenta que para Last.fm un scrobbling es igual a un tema escuchado. Así que como el sistema tiene datos estadísticos personalizados sobre cuántas veces ha sido escuchada una canción, te ofrece información de nuevos temas o nuevos grupos basados en ese scrobbling.

La base de datos de la que hablaba antes también funciona como una wiki. Es decir, son los propios usuarios los que han ido creando información a cerca de los grupos que ahí se encuentran, siendo todos los textos que encontramos editables. De esta forma, se ha conseguido que se haga una web colaborativa tan extensa, con la participación de muchos en lugar de unos pocos.

Además cualquier usuario puede crear cuentas de música. Además de la cuenta de usuario convencional, Last.fm también permite a artistas crear sus cuentas de música sin ningún tipo de restringciones. Por otro lado, éstos también tendrán la opción de subir sus canciones y etiquetarlas, para que puedan ser reproducidas en la radio de Last.fm. De esta forma, a base de etiquetas, los artistas se irán relacionando con otros que compartan la misma etiqueta y así se permitirá a un usuario poder acceder a música de un estilo en concreto. Poro otro lado, este sistema de etiquetado también permite que al entrar en la página de un artista, se ofrezcan recomendaciones de artistas similares.

Como bien indica el nombre de la página Last.fm también funciona como radio, pero en este caso es una información en cierto modo confusa. En los comienzos de Last.fm se popularizó entre varios usuarios porque al descargarse la aplicación permitía escuchar música sin límite. En este caso no sucede como el famoso Spotify (que permite escuchar discografías completas), sino que Last.fm se basaba en la búsqueda de etiquetas similares para que el usuario que ha puesto el nombre del grupo que quiera escuchar, pudiera descubrir nueva música a raíz de lo que la radio le iba lanzando. Pero este sistema pasó a ser de pago para todos los países menos Estados Unidos, Alemania y Reino Unido. De esta forma, los usuarios españoles tienen un límite de 50 canciones para escuchar tendrán que acceder a una cuenta de pago si quieren seguir utilizándola.

Del mismo modo también se confude a Last.fm como una tienda de música. Sin embargo, esta página no permite la venta directa de discos, sino que está asociada a diferentes empresas que venden los dicos que el usuario pueda pedir.

Por esto y todas las razones dichas anteriormente, Last.fm se debe ver como una biblioteca musical enorme, en la que el usuario podrá encontrar cualquier tipo de estilo de música, de grupo, de disco, etc. Aunque no permita la descarga o escuchar la radio de forma gratuita, lo que sí permite esta página web es el acceso a un información prácticamente ilimitada y a un círculo de red-social que le ayudará a seguir conociendo artistas que puedan ser de su gusto.

Anuncios